martes, 4 de enero de 2011

Nilda Garre, un garrón para la derecha y el fascismo

 

por  Jorge Garaventa

La llaman la "ministra montonera", algunos con malicia, otros por ignorancia; los menos por inocencia.

Lo cierto es que Nilda Garré nunca tuvo ninguna pertenencia ni acercamiento a la rama armada de la Tendencia Revolucionaria que la Juventud Peronista estructuró en los 70.
La confusión, para quienes la tienen, surge de una cuestión familiar. Era la esposa de Juan Manuél Abal Medina, el joven a quien Perón eligió en 1972 como Secretario General del partido para irritar a la cúpula militar. En la ya mítica foto del 17 de noviembre de 1972, donde Rucci le sostiene el paraguas al General, también se lo inmortalizó a Juan Manuel. Pero si por algo era irritante para Lanusse y compañía la presencia de Abal Medina, no era por su militancia, de bajo perfil hasta ese momento, sino porque era el hermano de Fernando, uno de los fundadores de Montoneros, partícipe principal del secuestro de Aramburu, y muerto en una emboscada en el gran Buenos Aires. Juan Manuel tampoco aceptó nunca la lucha armada, pero en cada presentación pública era ovacionado: "Abal Medina, la sangre de tu hermano es fusil en Argentina".

Cuando el enfrentamiento entre Perón y ese sector de la juventud estalló, Juan Manuel optó por la lealtad al líder y la consigna se modificó hasta el escarnio: "la sangre de tu hermano es negocio que camina"

Pese a ello, Juan Manuel pagó los platos rotos y regresó al anonimato. Estandarte de lo que nunca fue lo perseguían a muerte la hoy reflotada Juventud Sindical, las AAA Lopezrreguista y los grupos de tareas de las fuerzas armadas.

Apenas estalló el golpe del 76 Nilda supo que su marido estaba en la lista de los que iban a ser asesinados. No vaciló en subirlo al baul del coche y empezó a transitar Buenos Aires en busca de la embajada de México, única salvación posible. Se sabía que iba a proteger a los refugiados y a otorgar salvoconductos.
Seguramente el terror llegó a su pico cuando la vio cercada de militares...Obedeció la orden y siguió camino...dio la vuelta manzana, se despidió mentalmente de todos sus amores, apretó el acelerador a fondo y embistió. Tal fue la sorpresa que se produjo un desbande general, de apenas segundos, que fue suficiente para que hiciera añicos la barrera, ingresara al patio, llegara a la puera de interna de la embajada, empujara a los guardias y corriera hacia el despacho del Embajador. En la vereda todo era confusión. Los que se animaron a seguirla transgrediendo toda regla internacional fueron amablemente invitados a salir...la atención estaba en ella. a nadie se le ocurrió revisar el auto hasta que el embajador en persona vino a rescatar a Abal Medina, quien permaneció durante años en la sede diplomática...
Con esa firmeza pero sin ostentaciones encaró su tarea en el Ministerio de Defensa, tal vez una de las más dificiles para un político pero que hoy parece simple comparado con lo que se viene.
Garré nos garantiza algo, solvencia, honestidad inteligencia, voluntad política y carencia de todo vedetismo...no es poco, sobre todo sabiendo que los "porongas" están en guardia, que la espera una estructura corrupta firmemente ramificada y con brazos hacia todos los sectores políticos, sociales, sindicales...Sabemos que lo hará bien, y que lo que no salga ha de ser porque no se puede o la sobrepasa...Sabemos que hay que cuidarla porque es un garrón para la derecha y el fascismo, que no es lo mismo pero es igual...y porque talvez, sin pretenderlo, esté delineando el perfil de quien ha de suceder a Cristina en el 2015...

www.jorgegaraventa.com.ar

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